La soja cerró una campaña con más de 50 millones de toneladas y mejores rindes
La producción nacional superó los 50 millones de toneladas y dejó un balance positivo para el cultivo. Las lluvias de febrero fueron clave para recomponer humedad en los suelos y sostener los rindes finales.

La campaña de soja cerró con un resultado favorable para el agro argentino, con una producción superior a los 50 millones de toneladas y una mejora en los rendimientos.
El desarrollo del cultivo estuvo condicionado por el clima. Durante buena parte del verano, la falta de lluvias generó estrés hídrico, especialmente en los lotes de soja de primera y en las primeras etapas de la soja de segunda.
La situación empezó a cambiar en febrero, cuando las precipitaciones permitieron recomponer las reservas de humedad del suelo. Esa mejora llegó en un momento clave para el llenado de granos y terminó siendo determinante para alcanzar los rindes finales.
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Hacia el cierre de la campaña, más del 90% de los lotes presentaba condiciones hídricas entre adecuadas y óptimas. Los mejores resultados se concentraron en la región central del país, con rindes superiores a los promedios históricos en Córdoba, Santa Fe, el norte de La Pampa y el oeste de Buenos Aires.
Aunque la producción quedó apenas por debajo de la campaña anterior, el dato cobra relevancia porque se logró con una superficie menor. Para los analistas, esto muestra una mejora en la eficiencia productiva y confirma el peso de los buenos rindes para sostener el volumen nacional.
Con estos números, la soja vuelve a cerrar una campaña fuerte y mantiene su lugar como uno de los cultivos centrales para la economía agroindustrial argentina.

