Tras las subas de Nación, Tucumán reclama una tarifa eléctrica diferencial
Mientras los aumentos nacionales de la energía siguen golpeando las boletas, Osvaldo Jaldo llevará esta tarde a la Casa Rosada el reclamo por una tarifa diferencial para Tucumán y el Norte Grande. La propuesta busca que las familias paguen menos durante los meses de calor extremo, cuando el consumo eléctrico puede dispararse hasta un 75%.

El gobernador Osvaldo Jaldo vuelve a sentarse con Nación con un reclamo concreto para el bolsillo de los tucumanos: conseguir una tarifa eléctrica más barata durante el verano. Este martes participará junto a los mandatarios del Norte Grande de una reunión con el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y autoridades nacionales de Energía.
La discusión llega después de meses en los que las decisiones nacionales sobre el precio mayorista de la electricidad y los subsidios fueron trasladándose a las facturas de la provincia. En mayo, la Secretaría de Energía nacional fijó nuevos precios que implicaron una suba del 9% en el componente energético para los hogares tucumanos y del 36% para comercios, pymes e industrias.
El impacto siguió sintiéndose después. En las boletas que comenzaron a llegar con fuerza desde julio, la tarifa residencial acumuló incrementos de hasta el 38%: 20 puntos correspondieron al mayor costo de la energía y otros 18 a la revisión del componente de distribución. Para comercios, el aumento tarifario llegó aproximadamente al 44%, con un 26% explicado por el costo de la energía. La fijación del precio mayorista depende de la política energética del Gobierno nacional y se traslada posteriormente a las provincias.
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Frente a ese escenario, Jaldo busca que Tucumán tenga un trato acorde a su realidad climática. Durante los meses normales, una vivienda tucumana consume entre 100 y 300 kWh mensuales, pero en pleno verano puede saltar hasta los 500 o 600 kWh, debido principalmente al uso permanente de ventiladores y aires acondicionados.


La propuesta de “zona cálida” apunta justamente a subsidiar ese consumo extra provocado por las temperaturas extremas. Uno de los proyectos en discusión contempla descuentos del 50% para hogares de menores ingresos y del 35% para sectores medios y entidades sociales.
El planteo tucumano busca equiparar al Norte con el régimen especial que beneficia a las zonas frías del país. La posición es sencilla: si en el sur se necesita gas para atravesar el invierno, en Tucumán la electricidad es indispensable para soportar veranos con temperaturas extremas.
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Esta tarde, Jaldo llevará nuevamente esa discusión a Buenos Aires: frente a las subas definidas desde Nación, Tucumán busca una tarifa que no castigue a las familias simplemente por vivir en una de las regiones más calientes del país.


