Transformación de la secundaria en Tucumán: qué cambios quieren los chicos

Arrancó el Congreso transformador. Hoy debatirán los padres en el teatro Mercedes Sosa.

Por Redacción Sociedad3 min de lectura
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Transformación de la secundaria en Tucumán: qué cambios quieren los chicos
Transformación de la secundaria en Tucumán: qué cambios quieren los chicos

Resumen para apurados

Ni más recreos, ni menos controles, ni facilidades desmedidas para aprobar las materias. En la apertura del Congreso "La transformación de la escuela secundaria en Tucumán", adolescentes tucumanos sorprendieron con su diagnóstico sobre las necesidades para lograr un verdadero cambio: más acompañamiento por parte de las familias y docentes, espacios donde la palabra circule cara a cara y un freno al impacto de las pantallas en la convivencia escolar.

El encuentro, organizado en conjunto por el Ministerio de Educación provincial y Unicef, tuvo su primera jornada en el teatro Mercedes Sosa. Contó con la presencia de la ministra de Educación, Susana Montaldo; el director de Educación de Nivel Secundario de la Nación, Manuel María Bianchi, y la oficial de Educación de Unicef, Cecilia Litichever. De manera simultánea, las actividades se extendieron al Ciidept, la Escuela de Comercio N° 1 y el Liceo Remedios Escalada de San Martín, reuniendo a más de 1.400 docentes y 400 referentes de familias.

Uno de los momentos centrales de la jornada fue la mesa panel con ocho estudiantes de distintas escuelas que compartieron las conclusiones de un debate que realizaron durante los dos últimos meses en sus comunidades escolares sobre la transformación de la escuela secundaria.

Entre las principales preocupaciones planteadas por los chicos sobresalieron las dificultades en la convivencia escolar, el bullying y el acoso en redes sociales. Lejos de adoptar una postura defensiva, los alumnos coincidieron en que el aislamiento digital y la falta de canales institucionales agravan estas tensiones. También se expresaron sobre la necesidad de abrir más canales de diálogo o "espacios de escucha", como dijo  Candela Cisneros, de la escuela secundaria Cruz de Arriba. "Queremos una escuela donde podamos expresarnos sin ser juzgados", acotó Soledad Fernández, de la escuela de San Pedro de Colalao.

Gael Brea, alumna de la Escuela Normal Julio A. Roca de Monteros, fue clara: "Necesitamos poner en palabras todo lo que vivimos en la escuela porque queremos sentirnos parte y poder contribuir con nuestras opiniones". En ese sentido, solicitó la implementación de clubes de debate sobre pensamiento crítico y oratoria, además de una orientación vocacional que comience en primer año y no recién al final del ciclo secundario.

A su lado, Lautaro Quiroga, de la Secundaria Rural mediada por TIC (SR TIC) del anexo Famaillá, insistió en la necesidad de que la totalidad de los establecimientos cuente con centros de estudiantes: "En la escuela se viven muchos problemas de convivencia como el bullying entre compañeros. A través de los centros de estudiantes podemos exponer nuestras ideas y problemas y gestionar ayuda".

Lautaro apuntó además al rol fundamental del entorno familiar: "Muchas veces los adultos no se involucran con la educación de sus hijos adolescentes porque creen que ya son grandes, pero no es así, siempre vamos a precisar ayuda". "Los jóvenes necesitamos más acompañamiento y contención por parte de los adultos", apuntó Soledad Fernández de la escuela de San Pedro de Colalao.

La omnipresencia de la tecnología y el impacto de los dispositivos móviles en las relaciones cotidianas fue otra de las preocupaciones. Tobías Nicolás Torres, de la Escuela Presidente Urquiza (turno noche), sostuvo que el uso constante de dispositivos afecta el trato cara a cara: "Necesitamos tener más espacio para conectarnos cara a cara, no a través de las pantallas", indicó.

Lautaro Quiroga fue más allá y pidió la intervención directa de los padres para fijar pautas en la era digital: "Me gustaría que sean los propios adultos los que nos marquen los límites con los celulares, que nos enseñen a no dejarnos engañar por la IA. El mal uso de la Inteligencia Artificial nos está dañando la mente, y muchos padres no se dan cuenta que no son lo suficientemente estrictos para protegernos", cuestionó.

Por su parte, Gianlucca Romano, de la Escuela Secundaria Suboficial Segundo Roque Ramón Quintana de Leales, resumió las inquietudes de los jóvenes: "además de problemas socioeconómicos nos afectan la incertidumbre del futuro laboral, la falta de acompañamiento para que podamos avanzar, la salud mental y física, la falta de escucha…".

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