Semana negativa para los activos argentinos: el S&P Merval cedió casi 4% y volvió a subir el riesgo país

Las acciones y los bonos cerraron con retrocesos, condicionados por la presión cambiaria y un escenario externo menos favorable debido al renovado conflicto en Medio Oriente. En paralelo, la inflación y la licitación del Tesoro aportaron una lectura más constructiva sobre la economía local.

Por Tomás Alejandro Giancola9 min de lectura
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Semana negativa para los activos argentinos: el S&P Merval cedió casi 4% y volvió a subir el riesgo país
Semana negativa para los activos argentinos: el S&P Merval cedió casi 4% y volvió a subir el riesgo país

Las acciones y los bonos cerraron con retrocesos, condicionados por la presión cambiaria y un escenario externo menos favorable debido al renovado conflicto en Medio Oriente. En paralelo, la inflación y la licitación del Tesoro aportaron una lectura más constructiva sobre la economía local.

El S&P Merval y los bonos soberanos cerraron la semana con pérdidas, afectados por la presión cambiaria y el contexto internacional.

El mercado argentino cerró una semana negativa, pese a que las principales novedades macroeconómicas locales dejaron una lectura mayormente favorable. En ese marco, el S&P Merval cayó 2,4% en pesos y 3,8% medido en dólares, condicionado también por el avance del tipo de cambio, y registró su peor desempeño semanal de julio. A su vez, el retroceso de los bonos soberanos llevó al riesgo país a subir 4%, equivalente a 16 puntos, hasta las 419 puntos, en su mayor incremento en casi dos meses.

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En el plano doméstico, los inversores procesaron una inflación que volvió a ubicarse por debajo del 2%, la licitación del Tesoro y la recomposición de las reservas luego del pago de deuda. Sin embargo, esas señales no alcanzaron para sostener ni a las acciones ni a los títulos públicos, debido a que a ese escenario se sumó un contexto internacional adverso.

Por un lado, los nuevos datos de inflación de Estados Unidos redujeron las probabilidades de una suba de tasas en la próxima reunión de la Reserva Federal. No obstante, el quiebre del alto el fuego entre Estados Unidos e Irán volvió a impulsar al petróleo y elevó las expectativas inflacionarias para los próximos meses, mientras el dólar reforzó su papel como activo de refugio.

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En paralelo, el comienzo de la temporada de balances estuvo marcado por el buen desempeño de los principales bancos estadounidenses, aunque ese impulso no logró compensar el fuerte retroceso de las empresas tecnológicas y, en particular, de los fabricantes de semiconductores. Así, los analistas explicaron cuáles fueron las claves locales e internacionales de la semana y cómo se reflejaron en la dinámica de las acciones, los bonos soberanos y el riesgo país.

En el plano doméstico, las principales novedades dejaron una lectura más favorable que la reacción final del mercado. Por un lado, el IPC de junio se desaceleró al 1,9% mensual, mientras que la inflación núcleo bajó al 1,6%, su segundo menor registro desde el inicio de la actual administración.

En ese sentido, Jerónimo Bardin, Head Sales Trader de Balanz, sostuvo que "el IPC de junio volvió a sorprender favorablemente al ubicarse por debajo del 2% mensual" y agregó que "esperamos que el proceso de desinflación continúe consolidándose en los próximos meses". No obstante, aclaró que los precios no transables y regulados continuaron siendo los principales impulsores del índice.

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A su vez, el Banco Central continuó con una fuerte acumulación de reservas, mientras que el tipo de cambio oficial retrocedió 0,6% semanal. Según Bardin, esa recomposición de reservas luego del pago de los bonos del Tesoro fortaleció el programa financiero previsto para afrontar los vencimientos de 2026 y 2027.

Por otro lado, la licitación también dejó un mensaje constructivo. Aunque recibió ofertas por u$s1.046 millones en la primera vuelta para el nuevo bono en dólares AO29, el Tesoro adjudicó u$s499 millones a una tasa de 7,99% TNA y, en el tramo en pesos, alcanzó un rollover del 183%. Para Bardin, esa decisión mostró que el Gobierno no estuvo dispuesto a convalidar rendimientos similares a los de los bonos Globales.

En la misma línea, Eric Ritondale, economista jefe de Puente, sostuvo que "el mercado convalidó una lectura favorable de la consistencia macroeconómica" a partir de la desaceleración de la inflación, el elevado rollover y la aceleración de las compras de divisas del BCRA. Según explicó, esos factores "reforzaron de manera positiva las expectativas de estabilización" y permitieron que el S&P Merval amortiguara parte de los ruidos externos.

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Sin embargo, esa mejora de los fundamentos no alcanzó para evitar que el riesgo país terminara la semana en alza, condicionado por el deterioro internacional. Hacia adelante, Ritondale señaló que el foco se trasladó al manejo de la liquidez en pesos y al próximo canje de la Lelink de julio, que resultará clave para descomprimir las presiones cambiarias hacia fin de mes.

El Tesoro logró un rollover del 183% en pesos y colocó u$s499 millones del AO29 sin convalidar una tasa más alta.

Por su parte, la deuda soberana en dólares perdió terreno y explicó el avance del riesgo país hasta los 419 puntos. En este contexto, Bardin señaló que, tras la mejora de la calificación soberana a B-, el margen para una nueva compresión de los spreads se había vuelto más limitado. Por ese motivo, la estrategia había dejado de concentrarse principalmente en ese potencial de apreciación y había pasado a priorizar el carry, el rendimiento corriente y la sensibilidad de cada instrumento frente al soberano.

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Al mismo tiempo, dentro de la curva en pesos, el nuevo dato de inflación volvió a poner el foco sobre la dinámica de la tasa real. Al respecto, Justina Gedikian, analista senior de Renta Fija de Cohen Aliados Financieros, explicó que, con una TAMAR del 22,63% TNA, equivalente al 1,88% mensual, la tasa había corrido prácticamente a la par del IPC. Por lo tanto, la desaceleración de los precios podía abrir espacio para una recomposición de la tasa real.

A partir de ese escenario, Bardin indicó que Balanz mantuvo su preferencia por el dual largo TXMJ0, debido a que ofrecía cobertura frente a una suba de las tasas cortas y ante distintos escenarios posteriores a 2027, sin resignar demasiado rendimiento real frente a sus comparables CER.

A su vez, para el manejo de liquidez, priorizó el X30S6, que rendía por encima de su equivalente a tasa fija, el S30S6. En cambio, consideró que la cobertura cambiaria no había quedado especialmente barata, ya que la curva de futuros y los valores implícitos en los dollar linked se habían mantenido cerca de las proyecciones de Balanz.

Por su parte, Cohen destacó los duales TXMD8 y TXMD9 por su equilibrio entre retorno y duration. Además, dentro de la curva CER recomendó el TZXD8 y, para posiciones de menor plazo, el TZXO6, mientras que para asumir una duration mayor señaló al TZX27. Finalmente, como cobertura frente al riesgo cambiario, mantuvo su preferencia por el D30S6.

En la deuda en dólares, Balanz priorizó los bonos provinciales BA37D, SFD34 y CO32D. En particular, favoreció a Buenos Aires por su spread frente al soberano, a Santa Fe por sus mejores fundamentos y a Córdoba como una alternativa equilibrada entre solidez financiera y carry.

La inflación de junio bajó al 1,9% mensual y volvió a poner en primer plano la discusión sobre la tasa real y el atractivo de los bonos en pesos.

La renta variable cerró la semana con pérdidas. En ese marco, el S&P Merval retrocedió 2,4% en pesos y 3,8% medido en dólares, debido también al avance del tipo de cambio, y registró su peor desempeño semanal de julio.

Al respecto, Bardin, sostuvo que "el contexto internacional siguió presionando a los activos de países emergentes y Argentina no fue la excepción". Según explicó, las compañías financieras impulsaron principalmente el retroceso del índice, mientras que las energéticas amortiguaron buena parte de la caída, favorecidas por el repunte del petróleo.

En paralelo, comenzó la temporada local de balances con la presentación de Vista Energy. La compañía informó ingresos por u$s1.234,9 millones durante el segundo trimestre, un 102,3% más que en igual período de 2025 y un 42,8% por encima de los primeros tres meses del año. La mejora estuvo impulsada por la consolidación de Bandurria Sur y Bajo del Toro, una mayor producción de crudo y mejores precios internacionales.

Como resultado, la ganancia bruta alcanzó los u$s708,3 millones y creció 148,4% interanual, pese al aumento de los costos operativos, las regalías y las depreciaciones.

Vista Energy abrió la temporada local de balances con ingresos que se duplicaron en términos interanuales y una ganancia bruta de u$s708,3 millones.

El escenario externo terminó condicionando a los activos argentinos. En ese marco, el S&P 500 cayó 1,2% durante la semana, el Nasdaq perdió 2,2% y el Dow Jones retrocedió 0,77%. Según TSA Bursátil, los mercados atravesaron "un tono de risk-off", en medio de las tensiones geopolíticas, el nerviosismo en torno a la inteligencia artificial y los datos económicos dispares.

En particular, el sector tecnológico cayó cerca de 5%, con los fabricantes de semiconductores como principal foco de ventas, mientras que las energéticas amortiguaron parcialmente las pérdidas.

A su vez, desde TSA Bursátil destacaron que la inflación general de Estados Unidos retrocedió 0,4% mensual en junio, en su primera caída desde 2020, mientras que el índice núcleo se mantuvo sin cambios.

En ese contexto, Kevin Warsh, flamante presidente de la Reserva Federal sostuvo que los responsables de la política monetaria "no tienen tolerancia frente a la alta inflación" y que compartían "el firme compromiso de restaurar la estabilidad de precios". Sin embargo, las hostilidades entre Estados Unidos e Irán continuaron durante la semana y llevaron al petróleo Brent por encima de los u$s87 por barril, su mayor nivel desde mediados de junio, consolidando una suba del 16% en la semana, lo que volvió a elevar las expectativas de inflación y costos.

Por otra parte, en la Eurozona la inflación de junio se confirmó en 2,8% interanual. En tanto, en Asia, el PBI de China creció 4,3% durante el segundo trimestre, por debajo del 4,5% esperado por el mercado y de la meta oficial.

En paralelo, esta semana comenzó oficialmente la temporada de balances en EEUU. De las 30 compañías que presentaron resultados y representaron cerca del 9% de la capitalización del S&P 500 superaron las previsiones.

No obstante, la mejora de los bancos no alcanzó para compensar la caída tecnológica, mientras que Netflix quedó bajo presión luego de presentar proyecciones inferiores a las esperadas para el tercer trimestre.

La escalada entre Estados Unidos e Irán volvió a tensionar el Estrecho de Ormuz y llevó al Brent por encima de los u$s87 por barril.

Así, el deterioro del escenario externo terminó condicionando el desempeño de los activos argentinos, aun cuando las principales novedades macroeconómicas locales dejaron una lectura más favorable. La continuidad de las tensiones geopolíticas, la suba del petróleo y la debilidad del sector tecnológico mantendrán la atención del mercado, por su posible impacto sobre la inflación global, las tasas de interés y el apetito por activos emergentes.

En el plano local, de cara a la próxima semana, si la demanda privada de divisas se mantiene contenida, el BCRA podría continuar acumulando reservas con un impacto limitado sobre el tipo de cambio. A su vez, la evolución de la liquidez dependerá del manejo de los excedentes en pesos y de la capacidad del Tesoro para evitar una presión innecesaria sobre las tasas de corto plazo. En ese sentido, el principal evento será el canje de la Lelink de julio, que debería contribuir a descomprimir las tensiones cambiarias hacia fin de mes.

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