Morosidad en empresas: crece el reclamo por el costo del crédito y los bancos endurecen la selección de préstamos
Aunque las tasas comerciales bajaron respecto del año pasado, el acceso al crédito sigue siendo desigual. La UIA reclama una reducción de la carga impositiva que encarece los préstamos para pymes.

Aunque las tasas comerciales bajaron respecto del año pasado, el acceso al crédito sigue siendo desigual. La UIA reclama una reducción de la carga impositiva que encarece los préstamos para pymes.
Las empresas buscan refinanciar deudas vigentes a mejores tasas.
La economía mantiene una dinámica de dos velocidades y esa diferencia también empieza a reflejarse en el crédito bancario. Mientras la discusión sigue concentrada en el aumento de la morosidad de las familias, los bancos —que aún enfrentan presión sobre la calidad de sus carteras, aunque menor que meses atrás— sostienen su apuesta por financiar a las empresas, pero de manera cada vez más selectiva.
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Hoy, los préstamos a empresas representan el 24,6% del activo total del sistema financiero, en un contexto en el que las tasas de interés se mantienen estables hace ya siete meses. Sin embargo, pese a que el costo del financiamiento cayó respecto del mismo período del año pasado, cuando la salida de las Lefi disparó el costo de financiamiento, no todas lascompañías acceden a las mismas condiciones.
En un escenario de actividad económica dispar, las empresas más vinculadas al mercado interno comienzan a mostrar mayor estrés financiero y buscan refinanciar pasivos a tasas del 25%, con suerte dispar.
Al mismo tiempo, si bien la morosidad empresarial continúa en niveles bajos —3,5% según el último Informe sobre Bancos del BCRA—, el indicador muestra una persistente tendencia alcista.
En ese escenario conviven dos realidades. Por un lado, el sector empresario reclama una reducción de la carga impositiva que encarece el acceso al crédito para las pymes. Por otro, muchas compañías buscan refinanciar deudas tomadas el año pasado a tasas que llegaron a ubicarse entre 35% y 40% anual, aprovechando que hoy las principales líneas comerciales rondan el 25% TNA. Sin embargo, el acceso a ese financiamiento continúa siendo desigual y no todas las pymes logran obtener esas condiciones.
La morosidad fue en aumento los últimos meses. Gráfico realizado mediante Claude AI
"Muchas líneas están en 35%, por encima de la inflación esperada. Hemos visto que muchas empresas tienen un balance sano y les niegan el crédito. Y obviamente que eso tiene que ver con el aumento de la tasa de la mora que hay en los últimos meses", señaló Martín Kalos, director de Epyca, en diálogo con Ámbito.
"Hay algo que está medio escondido en las estadísticas generales: tres cuartos del crédito se lo llevan pocas empresas. Empresas grandes o medianas, tramo 2. Mientras que las pequeñas y medianas, tramo 1, quedan escondidas y tienen mora. Esto los bancos lo saben y entonces toman medidas extras para cubrirse del riesgo y están retaseando el crédito a muchas pymes, muchas que pueden ser solventes, incluso por miedo".
En diálogo con Ámbito, la UIA ratificó su reclamo por la necesidad de rebaja impositiva en el acceso al crédito. Fuentes de entidad industrial señalaron que el crédito a las pymes "está planchado". "La mora es real y hay pedidos de refinanciación. El propio sistema financiero está autorregulando la situación", agregaron.
"Hay un tema de fondo que es la caída de la actividad en varios sectores industriales y con ello del empleo. Pero volviendo al tema del financiamiento, el gran problema ahí es el impositivo, los impuestos al financiamiento y a la refinanciación de pasivos afectan al sector productivo, a ese problema lo compartimos con el sector bancario", concluyeron en diálogo con este medio.
El reclamo por el costo del financiamiento volvió a ganar fuerza este año. En abril, la Asociación de Bancos de la Argentina (ABA) y la Asociación de Bancos Argentinos (ADEBA) advirtieron que la elevada carga impositiva encarece significativamente el crédito y dificulta el acceso al financiamiento, especialmente para las pymes.
Según un informe compartido por ambas entidades, los impuestos nacionales, provinciales y municipales pueden absorber hasta el 77% de la tasa de interés que paga quien toma un préstamo. En operaciones habituales, la incidencia tributaria representa cerca del 48% del costo financiero, porcentaje que supera el 60% en líneas con tasas más elevadas.
El esquema incluye tributos nacionales como el IVA y el impuesto a los Débitos y Créditos, además de Ingresos Brutos, sellos y tasas municipales, lo que, según las entidades, eleva el costo del crédito y reduce el acceso al financiamiento formal. Este tema, es uno de los que probablemente el Gobierno pueda solucionar en el corto plazo en parte para que el crédito pueda volver a hacer el mecanismo para reavivar la economía.
En el plano macro, el crédito privado también opera al mismo tiempo la brecha entre tasa activa y tasa pasiva, que impacta en la decisión de los bancos de otorgar mayor cantidad de créditos. Si bien las tasas pasivas descendieron hasta 19-20%, las tasas activas todavía se encuentran muy por encima de la inflación en torno al 65% para las familias. En el panorama de las empresas, se pudo observar que las tasas se encuentran en torno al 25%. Según el economista Jorge Barreto, "esto refleja una transmisión más rápida de la baja de tasas hacia el financiamiento empresarial, favorecida por una mayor competencia entre bancos y un menor riesgo crediticio respecto del segmento de hogares".
"Esta diferencia responde a que las entidades financieras no fijan las tasas únicamente en función de su costo de fondeo, sino también considerando la probabilidad de incumplimiento, la calidad de la cartera y los requerimientos de capital. En un contexto de elevada mora, los bancos continúan incorporando una mayor prima por riesgo en el crédito minorista, mientras que el financiamiento a empresas presenta mejores condiciones por su menor riesgo y mayor competencia", agregó Barreto y señaló: "La combinación de una mora elevada y un menor dinamismo del crédito lleva a las entidades a mantener spreads altos para compensar el riesgo".
En este marco, la brecha entre las tasas activas y pasivas muestra que el costo del crédito se redujo respecto del año pasado. Sin embargo, el acceso al financiamiento continúa siendo selectivo. Aunque la morosidad empresarial permanece en niveles relativamente bajos, su paulatino incremento llevó a las entidades a mantener criterios de otorgamiento más prudentes, en un proceso de saneamiento de las carteras que está demandando más tiempo del esperado.
En línea con este escenario, desde Moody's, en relación al crédito corporativo, señalaron que en Argentina, "los préstamos morosos de las pymes aumentaron considerablemente al reanudarse el crecimiento del crédito en un contexto de tasas de interés elevadas y volátiles y un menor deterioro de la deuda a causa de la inflación", desarrollaron. Sin embargo, plantearon que las tasas de interés más bajas "podrían ayudar a estabilizar la calidad de los activos".
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