Milei siente el clima electoral: medidas económicas y pedidos "desde abajo" para ordenar 2027
El Gobierno empieza a mostrar pragmatismo para apuntalar la actividad, mientras economistas liberales advierten sobre la tentación proselitista y cuestionan las formas del Presidente. La Casa Rosada busca un acuerdo con el PRO, que reclama ordenar las candidaturas desde el territ…

El Gobierno empieza a mostrar pragmatismo para apuntalar la actividad, mientras economistas liberales advierten sobre la tentación proselitista y cuestionan las formas del Presidente. La Casa Rosada busca un acuerdo con el PRO, que reclama ordenar las candidaturas desde el territorio hacia arriba. El PJ enfrenta un desafío similar.
Milei observa en simultáneo al mercado y al elector.
"Me preocupa que el Gobierno escuche los rumores que llegan desde afuera pidiéndole medidas electoralistas". Un economista de renombre que participó este viernes en el Hotel Hilton de la cena solidaria de UCEMA —usina del pensamiento liberal, que no es lo mismo que libertario— dialogaba con otros pares, en una recepción con incesante bandejeo de langostinos, falafel, mini burgers y otros tentempiés.
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Hubo cuestionamientos a la "estética del Gobierno", que para algunos de esos especialistas en Economía —que han ocupado cargos y brindado asesoría en distintas gestiones— no es un dato accesorio. Los modos del presidente Javier Milei, exacerbados en estos días hasta atravesar límites, son leídos como un aspecto que atraviesa a la administración y la define. Algo así como una vieja discusión que atravesó a la Bauhaus y al diseño moderno: hasta qué punto forma y función pueden escindirse. Frank Lloyd Wright fue más terminante: "Forma y función son una". Una apreciación más filosófica que arquitectónica que, trasladada a la política, plantea una pregunta: si los modos de Milei son apenas una cuestión estética o forman parte de la esencia de su Gobierno.
Pero, más allá de los matices, hay cierto consenso con el rumbo económico entre estos especialistas. Lo curioso es que empiezan a aparecer diferencias. Se recordará lo dicho hace una semana: el mercado pedía volcar dinero en la calle para blindar el año electoral, dado que las principales economías del mundo parecen estar más relajadas con sus metas fiscales. Parte de esas sugerencias que llegaban desde fondos internacionales parece haber sido escuchada por el Gobierno. Hubo medidas y tanteos de Hacienda en ese sentido, pero también avances en la conformación de alianzas para 2027 y movimientos en la estructura de comunicación, en el eje político.
El anuncio más relevante fue que Luis Caputo decidió volcar $2 billones del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de ANSES para reactivar los créditos hipotecarios vía licitaciones de plazos fijos de hasta cinco años. Es un intento de reactivar la compra de viviendas y todos los sectores asociados. De alguna forma, supone flexibilizar uno de los preceptos más dogmáticos de Milei, cuando les pedía a los bancos "que trabajen de bancos". Esto, en el mundo ideal, grosso modo, sería captar fondos de privados en competencia abierta para luego prestarlos, a una tasa mayor, también a otros privados.
No obstante, Caputo apeló al pragmatismo: los bancos no operan en ese mundo ideal y necesitan destrabar la principal traba para ofrecer créditos hipotecarios, que es el fondeo de largo plazo. No obstante, hubo una valoración positiva por parte de las entidades, que pueden aceitar la operatoria, con tasas que tendrán un tope de UVA más 7,5%, otra novedad de esta era.
El mercado lo recibió bien. "Es una muy buena iniciativa, por algo se empieza. Soy de los que creen que el FGS debería convertirse en un fondo soberano y, entre otras inversiones, hacer hipotecas", dijo a este medio Gabriel Martino, empresario y exCEO de HSBC. "Hay que hacer hipotecas con securitizaciones, como el Fannie Mae americano", añadió.
El mercado convalidó también que es bueno darle rentabilidad al FGS (aunque menor a otras inversiones que se podrían haber realizado desde la lógica no intervencionista). Pero, lo que está claro es que la idea de reactivación empieza a aparecer en el menú del Gobierno. Por caso, respecto a la parálisis en la compraventa de viviendas, un informe que circuló internamente entre empresas dedicadas a insumos de ferretería —y al que Ámbito tuvo acceso— destaca que el 71,4% de las empresas reporta menores ventas en los últimos tres meses y el 61,4% opera por debajo de los niveles de 2025. Se sostiene la actividad con elementos de alta rotación ligados a reparaciones, como tornillería y productos de electricidad y plomería, pero hubo un desplome en todo lo referido a obras nuevas, como materiales de construcción o pintura, según se desglosa en otro slide.
El PDF que circuló en una reunión de la cámara de ferreteros CAFARA.
Asimismo, desde Hacienda trascendió que el Gobierno busca un salario mínimo que supere el millón de pesos en bruto, otra medida que tendería a impulsar el consumo. De direccionar negociaciones en ese sentido, también sería un cambio de actitud de la gestión libertaria, que hasta acá buscó pisar paritarias para contener la inflación. "Lo único que no desregula Sturzenegger son las paritarias", solía bromear un senador peronista, en relación con la consistencia de la Casa Rosada en no homologar acuerdos entre privados —empresas y gremios— que superaran el IPC. No obstante, se estima que el tope inflacionario se mantendría y, para superar la barrera simbólica del millón, se apelaría a bonos no remunerativos y otras especies amparadas en la reforma laboral.
Quizás a estas novedades se hacía referencia en el Hilton. Acaso temen que el tono electoral dinamite la única virtud que le conceden al Gobierno: el orden macroeconómico.
La reunión en la que LLA y el PRO buscan acercar posiciones se viene contando en loop desde incluso antes de que asumiera Milei. Pero, al calor de encuestas que marcan un declive del Presidente y de la aprobación de la gestión, los libertarios vuelven a abrir las puertas a los amarillos, que se saben necesarios para sostener el volumen de votos violetas, sin dispersiones que mejoren las chances del peronismo.


Al tiempo que Mauricio Macri le susurra al economista Hernán Lacunza que sostenga sus aspiraciones como elemento de presión, la mesa política de Casa Rosada insiste en eliminar las PASO, o al menos suspenderlas. Se discutirá en una reforma política que Patricia Bullrich girará a comisiones del Senado.
Pero en el PRO hay una presión que llega desde sus dirigentes territoriales. Hay una vieja máxima futbolera que dice que los equipos se arman de abajo hacia arriba. En política, al menos para construir una alianza, podría aplicarse la misma lógica.
"Necesitamos las primarias para ordenar el territorio", confió un legislador del macrismo que tiene aspiraciones a candidatearse en su provincia, pero que teme quedar preso de la lapicera deKarina Milei si en las reuniones de cúpulas bajan las armas. "Además, con esta gente no se puede cerrar un acuerdo porque después no lo cumplen", se quejaba en los pasillos del Congreso. Por eso, el presidente del bloque PRO en el Senado, Martín Goerling Lara, dijo en la semana: "Queremos mantener las PASO".
Otra reunión en Casa Rosada para acercar posiciones entre LLA y el PRO.
En el encuentro del jueves en Casa Rosada, Cristian Ritondo, jefe del bloque de Diputados, precisó a Diego Santilli y los primos Menem que, para sellar una alianza sin primaria, el PRO debería tener prioridad en los municipios donde es Gobierno. Se deslizó también extender esa lógica a los distritos subnacionales, fundamentalmente CABA, objetivo primordial del macrismo. Pero incluso donde los amarillos no gobiernan, el PRO tiene una estructura territorial de mayor alcance que los libertarios en numerosas provincias, y es allí donde los dirigentes no están dispuestos a bajar los brazos.
El Gobierno, vía Santilli, sondea a los gobernadores y buscará alianzas más allá del PRO. Lo dijo incluso el vocero presidencial, Adrián Ravier, quien confirmó los contactos con los mandatarios. En cuanto a la reforma política, el oficialismo no termina de descartar las objetables colectoras como una carta de negociación con los mandatarios.
En esa misma conferencia de Ravier se generó una polémica por un gris en la explicación del vocero respecto de un potencial reemplazo en la responsabilidad sobre la comunicación digital. Aseveró ante una consulta que el realizador audiovisualSantiago Oría ampliaba funciones en esa área, en lo que muchos entendieron como la confirmación oficial de un avance sobre los dominios de Santiago Caputo. Ravier debió aclarar luego: "No hubo ni hay ningún cambio en el organigrama de comunicación del Poder Ejecutivo, ni designación alguna, ni traspaso de responsabilidades entre áreas".
Sobre mi respuesta respecto de la comunicación del Gobierno Nacional, hago una importante aclaración:No hubo ni hay ningún cambio en el organigrama de comunicación del Poder Ejecutivo, ni designación alguna, ni traspaso de responsabilidades entre áreas.
En el Gobierno, ante cualquier consulta, destacan la importancia del asesor. Pero las internas no cesan y hay quienes lo ven "algo alejado". Un dirigente libertario, conocedor de las pulseadas entre el caputismo y el karinismo, expresó: "La retirada de Santiago y su equipo no es una rendición, es una estrategia". "No quieren el costo de la derrota que ven venir y sobreactúan despoder, porque Karina sigue teniendo cada vez más injerencia en todo", añadió. Como sea, el debut de Oría en las redes fue un chasco: dejó al descubierto que la granja de bots para adular a los libertarios necesita también cierta pericia y hasta coordinación.
Dentro del peronismo se observa un movimiento similar. Son los intendentes quienes saben que pueden tener la llave de la elección nacional, a la vista de que la crisis del conurbano bonaerense los tendrá como protagonistas. Los jefes municipales se meten en la disputa y seguirán presionando para que ambas tribus enfrentadas se pongan de acuerdo en algo, mientras buscan la unidad —también en loop—: que habiliten la reelección indefinida que se limitó en tiempos de María Eugenia Vidal.
La Cámpora mira a Axel Kicillofpara que pague el costo de presentar el proyecto, y los intendentes serán necesarios para militar la boleta única, ya que, aun si las elecciones fueran unificadas, serán desdobladas per se por el sistema electoral. Al mismo tiempo, los industriales de la UIPBA —la UIA bonaerense— le acercaron un proyecto para reducir la carga deIngresos Brutos a la industria, a compensar con mayor fiscalización. Esa cámara busca ganar peso en la discusión y hacer valer su importancia relativa entre sus pares de otras latitudes, y aprovecha los deseos presidencialistas del gobernador para poner en agenda un tema sensible como la caída de la producción nacional.
En ese marco, el PJ coincide en que se deben discutir los programas antes que las candidaturas para no repetir la experiencia de Alberto Fernández. Y también en que la defensa de las PASO puede admitir posiciones flexibles. "La posición del peronismo es: PASO sí", dijo a este medio el senador Jorge Capitanich.
Pero el chaqueño manifestó que hay posturas dentro del partido que podrían aceptar un cambio de significado de la O final: que en vez de Obligatorias signifique Optativas. La posibilidad de aceptar unas primarias no obligatorias puede ser una mejor opción que el plan intermedio de algunos gobernadores, que plantean suspenderlas en vez de eliminarlas. Aunque fueran optativas, les permitirían al PJ ordenar sus candidaturas.
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