Meta cae un 6% y aumenta la presión sobre sus planes de IA
Meta cae un 6% tras reportar pérdidas de caja y elevar su inversión anual en inteligencia artificial, pese al aumento de sus ingresos.

Las acciones de Meta registraron una fuerte caída después de que la compañía reportara un flujo de caja libre negativo en el 3T de 2026 y elevara el gasto mínimo previsto para inversiones durante el año. La decisión intensificó las preocupaciones de los inversionistas sobre el costo de sus planes de expansión en inteligencia artificial.
Las acciones de Meta (META) retrocedieron aproximadamente un 6% el jueves. La reacción del mercado se produjo después de la publicación de sus resultados financieros del 3T de 2026, que revelaron un flujo de caja libre negativo y mayores compromisos de inversión.
La compañía también elevó el límite mínimo de su previsión de gastos de capital para todo el año. Ahora espera destinar entre 135,000 millones y 145,000 millones de dólares a estas inversiones, frente al rango anterior de 130,000 millones a 145,000 millones de dólares.
Este ajuste refleja el creciente desembolso que requiere su estrategia de inteligencia artificial. Aunque la empresa continúa aumentando sus ingresos, sus inversiones están generando inquietud entre los participantes del mercado.
Las dudas de los inversionistas también se reflejaron en el mercado de derivados de crédito. El diferencial de los credit default swaps (CDS) a 5 años de Meta alcanzó máximos históricos el jueves.
Estos instrumentos funcionan como una forma de protección frente al riesgo de impago de una empresa. Cuando sus diferenciales aumentan, pueden indicar que los inversionistas perciben un mayor riesgo crediticio.
En el caso de Meta, el incremento se produjo mientras la compañía profundiza sus planes de inversión en inteligencia artificial. El elevado gasto de capital está centrando la atención en su capacidad para financiar el crecimiento y mantener una posición financiera sólida.
Además, la empresa registró un flujo de caja libre negativo de 2,120 millones de dólares durante el trimestre. Este resultado significa que, después de considerar sus inversiones de capital, la compañía gastó más efectivo del que generó mediante sus operaciones.
Meta también anunció el miércoles la creación de una nueva clase de acciones ordinarias Clase C sin derecho a voto. La medida se presentó durante la publicación de sus resultados trimestrales y busca preservar el control de su fundador mientras la compañía obtiene mayor flexibilidad financiera.
En su documentación, la empresa explicó que la iniciativa pretende mantener su «estructura dirigida por el fundador» y «proporcionar a Meta la capacidad de financiar su crecimiento».
El cambio se produce en un momento en que la compañía necesita recursos para respaldar sus inversiones en infraestructura tecnológica e inteligencia artificial. La nueva clase de acciones forma parte de sus planes para mantener su estructura de liderazgo y facilitar la financiación de su expansión.
La documentación presentada por Meta también reveló que su director ejecutivo, Mark Zuckerberg, podría abandonar California si se aprobara el denominado «Impuesto a la Riqueza de California».
Según el documento presentado ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC), Zuckerberg «podría llegar a ser responsable de un pago de impuestos significativo, de varios miles de millones de dólares, en función de su participación accionaria en la Compañía».
La presentación también señaló que el plan de nuevas acciones de Meta convenció a Zuckerberg de permanecer en California. Este detalle pone de manifiesto la importancia que tienen tanto la estructura accionaria como las decisiones fiscales en los planes de largo plazo de la empresa.
Pese a la caída de las acciones y las preocupaciones por el gasto, Meta presentó un crecimiento significativo de sus ingresos durante el tercer trimestre.
La compañía obtuvo 64,600 millones de dólares en ingresos, un aumento del 26% frente al mismo periodo del año anterior. El resultado también superó las expectativas de los analistas, que proyectaban ingresos de 63,370 millones de dólares.
En cuanto a las ganancias por acción, Meta reportó 3.83 dólares. Sin embargo, no quedó claro si esta cifra era directamente comparable con los 5.75 dólares por acción que esperaba Wall Street.
La diferencia entre el crecimiento de los ingresos y las preocupaciones por el flujo de caja refleja el principal desafío de Meta: continuar expandiendo su negocio mientras financia inversiones cada vez más costosas en inteligencia artificial.
Aunque sus resultados muestran un avance considerable en facturación, el aumento del gasto de capital y el flujo de caja libre negativo mantienen bajo presión la confianza de los inversionistas.
La caída del 6% respondió a un flujo de caja libre negativo de 2,120 millones de dólares y al aumento del gasto mínimo previsto en inteligencia artificial hasta los 135,000 millones. Los inversores temen que el elevado costo de la infraestructura tecnológica comprometa la rentabilidad a corto plazo.
Los diferenciales de los credit default swaps (CDS) de Meta alcanzaron máximos históricos, reflejando una mayor percepción de riesgo de impago. Esta desconfianza surge porque la compañía está consumiendo más efectivo del que genera para financiar su expansión en IA.
Meta creó una nueva clase de acciones (Clase C) sin derecho a voto para obtener flexibilidad financiera sin diluir el control de Mark Zuckerberg. Esta medida busca asegurar la financiación de proyectos de largo plazo y gestionar posibles contingencias fiscales del fundador.
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