Los pro y los contra de la reforma a la Carta Orgánica del Banco Central

Economistas de distintas vertientes analizan los cambios propuestos por el Gobierno a las disposiciones de la autoridad monetaria nacional. Algunos valoran las limitaciones para la asistencia al Tesoro, la independencia de la entidad y la idea de focalizar la defensa de la moneda…

Por Marcelo Aguaysol12 min de lectura
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Los pro y los contra de la reforma a la Carta Orgánica del Banco Central
Los pro y los contra de la reforma a la Carta Orgánica del Banco Central

La reforma a la Carta Orgánica del Banco Central (BCRA) es una de las principales apuestas del Gobierno para el segundo semestre. Por cadena nacional, el presidente Javier Milei explicó los ejes centrales del proyecto de modificación que enviará al Congreso, con la intención de que ingrese por el Senado para comenzar su tratamiento legislativo. Con ella se quiere reforzar la independencia de la entidad monetaria, prohibir el financiamiento del déficit fiscal mediante emisión monetaria y redefinir sus objetivos. Una de las principales premisas es prohibir la emisión monetaria para financiar al Tesoro. El Gobierno sostiene que la inflación es "siempre y en todo lugar un fenómeno monetario". Bajo esta premisa, la reforma de la Carta Orgánica jugaría un rol clave sobre el Índice de Precios al Consumidor (IPC). En la teoría, ante una menor emisión de dinero y menos pesos circulando en la economía, la inflación seguiría en su curva descendente. Sin embargo, aparece un "gris" que tiene un impacto directo en la economía. Al no permitirse la emisión hacia el Estado, el fisco debe gastar únicamente lo que recauda. Aún habiendo cerrado el primer semestre con superávit, el Gobierno corre el riesgo de tener que realizar más ajustes y recortes en distintas áreas para no emitir, es decir, continuar con la "motosierra" en el sector público.

La Casa Rosada propone una serie de cambios a través de seis ejes: establecer un mandato único centrado en el control de la inflación, reforzar la autonomía de la entidad y de sus autoridades, eliminar las vías de financiamiento al Tesoro, redefinir qué utilidades pueden transferirse, usar parte de resultados contables para cancelar pasivos heredados y actualizar reglas operativas y de reservas. Pero, por sobre todo, la consigna es preservar el valor de la moneda nacional. En este aspecto, en el Gobierno consideran que hay que fijar eso en el artículo 1 de la Carta Orgánica.  La actual redacción de ese artículo, surgida de la reforma kirchnerista, señala que el BCRA "tiene por finalidad promover, en la medida de sus facultades y en el marco de las políticas establecidas por el gobierno nacional, la estabilidad monetaria, la estabilidad financiera, el empleo y el desarrollo económico con equidad social". "Esa multiplicidad de objetivos que dispuso el kirchnerismo  diluye sus responsabilidades, ya que "un banco central al que se le encomienda todo no puede ser evaluado por nada", argumenta en la iniciativa. Así, el proyecto vuelve a un mandato único -preservar el valor de la moneda-. El motivo es que los otros objetivos, en la práctica, suelen terminar siendo fuente de emisión: perseguir la estabilidad financiera puede derivar en salvatajes al sistema bancario financiados con emisión monetaria, y apuntalar el empleo o desarrollo económico puede justificar bajar la tasa de interés o sostener el crédito más allá de lo que la economía puede absorber sin generar presión sobre los precios. Por eso, se vuelve al mandato que tienen los principales bancos centrales del mundo y que, en el caso argentino, con décadas de inflación recurrente, resulta aún más necesario que sea único y claro, explica Invecq Consultora Económica. Según el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), el mandato unívoco  propuesto por Milei es una excepción a las reglas de los bancos centrales a nivel internacional. Sólo el Banco Central de Reserva de Perú o el Banco de Colombia, se asemejan a esta situación, siendo casos poco frecuentes.

El mecanismo para nombrar al presidente y a los directores del Banco Central se mantiene igual, pero la reforma endurece la salida. Hoy puede removerse a sus miembros por la fórmula abierta de "mala conducta", con solo un dictamen no vinculante del Congreso. El proyecto reemplaza eso por causales taxativas (violación de incompatibilidades, incapacidad, falta grave y manifiesta) y exige que la remoción sea aprobada por dos tercios de los presentes en ambas cámaras, además de eliminar la presencia del Ministro de Economía (en la práctica, su representante) en las sesiones del directorio, donde hoy participa con voz pero sin voto.

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Según el CEPA, el proyecto de Milei toma la prohibición del financiamiento monetario directo al igual que Perú, aunque este último también conserva una cláusula acotada para la compra de títulos de deuda en el mercado secundario. La reforma propuesta no contemplaría estas operaciones, eliminando herramientas de política monetaria. Además, Milei añade sanciones penales por emisión monetaria, remarca la entidad. En materia del giro de utilidades, Milei no sólo restringe la capacidad de transferencia, sino que también pretende condicionar la aplicación de los fondos por parte del Tesoro Nacional, algo que Perú, al que se toma como referencia, no contempla. Con las reformas, no se permiten los adelantos transitorios al Tesoro (llegaron a ser 2,3% del PBI en 2012; no se usaron en la actual administración), se veda la compra de títulos públicos en el mercado primario y se elimina cualquier vía de crédito directo a Nación, provincias, CABA o municipios. En la misma línea se deroga el artículo de Convertibilidad que desde 2006 habilitó el uso de reservas para pagar deuda del Tesoro (con el FMI y otros acreedores) a cambio de Letras Intransferibles -papeles sin mercado, de rendimiento casi nulo-. Esa vía de financiamiento queda cerrada hacia adelante.

El grillete fiscal, que acompañará la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, es una regla fiscal permanente, que establece que si el resultado fiscal es deficitario durante varios meses seguidos y el Congreso no logra devolver las cuentas al equilibrio, entra en vigencia de forma automática el shutdown. Se trata de una regla fiscal permanente que le pone un límite estricto al Congreso: si el resultado fiscal es deficitario durante varios meses seguidos, tendrá pocas semanas para devolver las cuentas al equilibrio. Si no lo logra, se activa de forma automática la paralización de actividades no esenciales del Estado, los gastos nuevos, las contrataciones y las transferencias a las provincias. Según explicó el Presidente, si las cuentas públicas permanecen en rojo durante varios meses y el Congreso no corrige la situación, se activará automáticamente un mecanismo similar al "shutdown" de Estados Unidos, con la paralización de actividades no esenciales del Estado. En otras palabras, déficit sostenido durante varios meses activa restricciones automáticas al gasto, sin necesidad de decisión política. En resumen, se congelarán los nuevos gastos, no se adjudicarán contratos, no se incorporará personal y se suspenderán las transferencias discrecionales a las provincias. Además, mientras dure esa situación, el Presidente, la Vicepresidenta, los legisladores nacionales, ministros, secretarios y subsecretarios dejarán de percibir sus salarios.

El "blindaje" que propone el presidente Javier Milei no aplica sólo para esta administración, sino que busca otorgar estabilidad monetaria y cambiaria a largo plazo, incluso bajo gestiones de otro signo político. En ese sentido, Max Capital calcula que el peso podría ser entre 15% y 20% más fuerte de lo que sería con una gestión "populista" si existiera una Carta Orgánica del BCRA sólida, que limite la emisión de pesos para financiar el déficit fiscal e indirectamente imponga disciplina en las cuentas públicas, tal como propone Milei. El bróker de bolsa afirma que, si bien podría buscarse la manera de financiar indirectamente al Tesoro, limitarlo de manera directa sería un "avance significativo" y debería jugar a favor de la fortaleza de la moneda.

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En su discurso, Milei recordó que "en 2010, como motivo de la creación del Fondo del Bicentenario, la expresidenta y ahora condenada por delitos de corrupción, Cristina Elisabet Fernández de Kirchner, en complicidad con la presidenta del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, le robaron al Banco Central 10.000 millones de dólares, que expresados a moneda de hoy equivalen a 15.000 millones de dólares. "No me sorprendí. Es inasible el discurso del Presidente con cifras estrafalarias que nadie entiende, con injurias, con falsedades, con enormes inconsistencias", declaró Marcó del Pont en declaraciones radiales. La economista indicó que la conducta del Presidente "es algo de todos los días" y afirmó que "está enfermo de odio". Marcó del Pont señaló que una de las facultades del Central es emitir dinero, por lo que "no falsifica dinero", y también habló sobre el desendeudamiento con el FMI. "Hace referencia a algo de lo cual yo me enorgullezco, de haber votado el desendeudamiento con el FMI con el pago de reservas, algo así de un poco más de U$S 9.000 millones, que fue el inicio del proceso de desendeudamiento que caracterizó el gobierno de Néstor Kirchner y de Cristina Kirchner, que dejó a la Argentina absolutamente desendeudada", acotó.

La madre de todos los problemas en la Argentina en los últimos 70 años es el déficit fiscal, plantea el economista Fernando Marengo. A partir de esa idea, el analista sostiene que los problemas de déficit, de balanza de pago y de inflación están relacionados con la necesidad de financiamiento que, históricamente, se ha cubierto con emisión monetaria. A esto se suman las crisis de deuda, que también implican colocarlas en el mercado. "Con esta propuesta de reforma, el Gobierno intenta limitar el financiamiento del Banco Central al Tesoro, pero la clave de todo esto es garantizar el equilibrio fiscal, que tendría que tener un rango constitucional, con algunas salvedades, como en caso de pandemias, que se necesita gastar", indica a LA GACETA. Marengo reconoce que la economía tiene ciclos expansivos y también contractivos. "Cuando se expande, no podes gastar todo; una parte de eso lo tenés que ahorrar, como lo hace Chile. Y cuando la economía se contrae, es decir, cuando está debajo del crecimiento tendencial, una gestión puede apelar a ese fondo anticíclico e ir a déficit fiscal, de manera temporaria", subraya. El economista señala que, con los cambios propuestos, se busca dar una señal fuerte en la lucha contra la inflación.

El economista Osvaldo Meloni consideró en LA GACETA que la iniciativa representa un cambio institucional relevante para la Argentina, aunque remarcó que sus resultados dependerán de que estas reglas sean sostenidas en el tiempo y respaldadas por la sociedad y la dirigencia política. Para Meloni, uno de los principales objetivos de la reforma es establecer una autoridad monetaria que pueda actuar con independencia de las necesidades financieras de los gobiernos de turno. En ese sentido, destacó que se trata de una herramienta que otros países utilizan desde hace décadas para contener la inflación. "Uno de los avances importantísimos en el mundo tiene que ver con cómo hacemos para domar la inflación", explicó. Y añadió que una de las claves consiste en contar con "un Banco Central independiente de las autoridades políticas". La pregunta central es qué puede significar todo esto para los argentinos. Meloni fue claro al advertir que el impacto inmediato será limitado. La reforma, explicó, no producirá por sí sola una modificación automática en los precios, los salarios o el dólar. "En el corto plazo, muy poco", afirmó. Según el economista, el verdadero desafío estará en sostener las reglas cuando cambien los gobiernos y demostrar que la Argentina puede mantener una política fiscal ordenada independientemente de quién esté en el poder.

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Desde su cuenta personal en la red X, el ex ministro de Hacienda de la Nación, Hernán Lacunza, felicitó al presidente Javier Milei, por la decisión de avanzar con la reforma de la Carta Orgánica y no con la eliminación del Banco Central. Primero, "no había que cerrar el Central, sino preservarlo de políticos insaciables".

En segundo lugar, "no había que dolarizar, sino construir una moneda propia creíble". Por último, dijo que "en 2019 el reperfilamiento fue la mejor opción", expresó el economista. Sobre este tercer punto, Lacunza le dijo a Milei que "como dice su proyecto, prohibir darle a la maquinita para financiar al Gobierno… Porque es inflación que pagan los pobres y la clase media… O híper…", aseguró y agregó que "el desafío será nunca volver a ese dilema", para cerrar.

Otro economista que utilizó las redes sociales para referirse a las reformas en el Central fue Alfonso Prat-Gay. "Desde que Milei propuso que había que 'cerrar' o incluso 'quemar' el Banco Central, me opuse a esta disparatada propuesta. Me alegra mucho ver que lo que hoy propone el Presidente es lo que sostuve siempre y lo que llevé a la práctica cuando me tocó presidir el BCRA: 'Es misión primaria y fundamental del Banco Central preservar el valor de la moneda'. Hay que modificar la Carta Orgánica de Cristina Fernández de Kirchner y garantizar la independencia del BCRA dándole estabilidad institucional a su directorio (todos están a tiro de decreto hoy, lo contrario a la independencia declamada)", posteó Prat Gay, que presidió la entidad entre diciembre de 2002 y septiembre de 2004, durante la presidencia de Eduardo Duhalde y Néstor Kirchner.

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El ex presidente del Banco Central, Martín Redrado, indicó que "la Carta Orgánica debe garantizar no solo estabilidad de precios, sino también estabilidad financiera", a propósito de los anuncios formulados por el presidente Javier Milei. "Debe ser independiente no debe ser un Banco Central aislado", indicó en declaraciones radiales. El economista subrayó que "el desarrollo del país es resorte del ministro de Economía, no del Banco Central". "La Carta Orgánica garantiza que puedas llenar el changuito del supermercado de la misma manera todos los meses", insistió. "La nueva Carta Orgánica debería aplicarse para el próximo gobierno, para que nadie diga que está hecha para tal o cual funcionario", consideró. Redrado postuló que la Argentina necesita una Carta Orgánica que garantice su independencia para que tengamos estabilidad de precios, predictibilidad cambiaria y financiera. El especialista reclamó erradicar la asistencia financiera al sector público y desarmar los cambios introducidos en 2012 durante la gestión de Mercedes Marcó del Pont. Puntualmente, solicitó la derogación del artículo 20 para prohibir definitivamente los adelantos transitorios, la transferencia de utilidades contables y la absorción de reservas mediante letras intransferibles. A su vez, advirtió sobre la urgencia de frenar el financiamiento indirecto eliminando el artículo 28 -permite integrar encajes bancarios con bonos del Tesoro- con el fin de liberar esa capacidad prestable y volcarla directamente al crédito para el sector privado.

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