El riesgo país superó los 800 puntos y anotó un máximo en más de un año, mientras los ADRs se hundieron hasta 13%
Con el mercado atento a las elecciones de medio término en EEUU, los activos locales no lograron encontrar catalizadores para dar vuelta la mala performance de las últimas semanas.

Con el mercado atento a las elecciones de medio término en EEUU, los activos locales no lograron encontrar catalizadores para dar vuelta la mala performance de las últimas semanas.
El riesgo país volvió a superar los 800 puntos.
Los bonos soberanos en dólares y las acciones argentinas profundizaron sus caídas este lunes 2 de noviembre, en un comienzo de mes marcado por el deterioro del clima financiero internacional y la falta de catalizadores locales capaces de revertir la tendencia negativa de las últimas semanas. En ese escenario, el riesgo país superó los 800 puntos básicos por primera vez desde las elecciones legislativas de octubre de 2025 y alcanzó su mayor nivel en más de un año.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El indicador elaborado por J.P. Morgan avanzó 2,3% hasta los 805 puntos básicos, impulsado por una nueva rueda de pérdidas en los títulos públicos argentinos. El movimiento refleja el aumento de la percepción de riesgo sobre la deuda soberana, en un contexto en el que los inversores siguen incorporando a sus estrategias el escenario político de 2027.
La presión vendedora también se trasladó al mercado accionario. El MSCI Merval retrocedió 3,3% hasta los 89.026 puntos, mientras que medido en dólares cayó 3,3% hasta las 54 unidades, en tanto las principales compañías argentinas registraron fuertes bajas. Entre las más castigadas se destacaron YPF (-6,7%) y Transportadora de Gas del Norte (-6%).
En el segmento de renta fija, los bonos soberanos en dólares iniciaron noviembre con caídas promedio del 1%, prolongando el desempeño negativo que habían exhibido durante octubre.
Las pérdidas se extendieron a lo largo de las curvas de Globales y Bonares, con retrocesos en los títulos de corto, mediano y largo plazo. Entre los bonos bajo legislación extranjera, los Globales 2029, 2035, 2038 y 2041 terminaron en terreno negativo, mientras que el Global 2030 mostró una variación prácticamente neutra.
La debilidad de los bonos se produce en un escenario de creciente cautela de los inversores, que siguen de cerca tanto las perspectivas económicas locales como el escenario político de cara a las elecciones presidenciales de 2027 en Argentina.
En cuanto al escenario doméstico, Max Capital señaló que cualquier avance en la conformación de coaliciones políticas o en una eventual suspensión de las PASO en Argentina podría funcionar como catalizador para recuperar el interés comprador, aunque advirtió que esas negociaciones parecen haberse estancado.
A diferencia de la deuda soberana en moneda extranjera, los instrumentos en pesos mostraron un comportamiento más heterogéneo. Los bonos dollar-linked avanzaron 0,2% en promedio, mientras que los títulos ajustados por CER exhibieron estabilidad en los vencimientos más cortos, pero sufrieron caídas más pronunciadas en el tramo largo de la curva. En conjunto, la deuda indexada por inflación terminó con una pérdida promedio del 0,3%.
Por su parte, los instrumentos a tasa fija registraron variaciones prácticamente neutras a lo largo de la curva, mientras que los bonos a tasa variable, conocidos como floaters, finalizaron con retrocesos promedio del 0,5%.
El deterioro de los activos argentinos coincidió con una jornada de marcada volatilidad en los mercados internacionales, donde Wall Street terminó con mayoría de bajas después de que se diluyera el rebote inicial.
El Nasdaq Composite cayó 1,07%, pese a que había llegado a avanzar hasta 1,3% durante la apertura. Por su parte, el S&P 500 retrocedió 0,51%, afectado principalmente por el sector tecnológico, mientras que el Dow Jones logró subir 0,41%.
La divergencia entre los principales índices estadounidenses reflejó una nueva jornada de rotación de carteras, con inversores que redujeron posiciones en empresas tecnológicas y buscaron alternativas en otros sectores.
El mercado se prepara para una semana especialmente relevante, marcada por una nueva tanda de balances corporativos, la publicación de datos del mercado laboral estadounidense y las elecciones legislativas.
Otro de los movimientos destacados fue el desplome cercano al 7% del petróleo WTI, en medio de las expectativas de una eventual salida diplomática al conflicto con Irán. La caída del crudo golpeó especialmente a las compañías energéticas.
En el frente macroeconómico, el indicador de nuevos pedidos manufactureros del ISM mostró una leve aceleración, al pasar de 55,3 a 55,5 puntos. Mientras tanto, el rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a diez años descendió algo más de un punto básico, hasta ubicarse alrededor del 4,92%.
La atención de los mercados está puesta en las elecciones de medio término de Estados Unidos, que representan una prueba política clave para la administración de Donald Trump.
En los comicios se renovará la totalidad de los 435 escaños de la Cámara de Representantes y aproximadamente un tercio del Senado, en una elección que podría modificar el equilibrio de fuerzas en el Congreso estadounidense.
El resultado será seguido de cerca por los inversores internacionales, debido a sus posibles implicancias sobre la política fiscal, la agenda económica y la capacidad de negociación de la Casa Blanca.
Para Argentina, el escenario adquiere especial relevancia por la relación financiera y política con Estados Unidos y por la sensibilidad de los activos locales frente a los cambios en el apetito global por el riesgo.
Desde Max Capital advirtieron que una eventual victoria demócrata en las elecciones de medio término de Estados Unidos podría representar un riesgo bajista adicional para los activos argentinos en el corto plazo.
- #internacionales
- #los
- #bonos
- #dolares
- #cotizan
- #mixtos
- #pero
- #riesgo
- #pais
- #permanece
- #cerca
- #790
- #puntos
- #n6340466
- #buenos aires + caba