Cuánto cuesta construir una casa de 100 m² y en qué materiales se puede ahorrar
Una vivienda tradicional demanda entre u$s70.000 y u$s125.000 solo en materiales y mano de obra, según las terminaciones. Qué insumos conviene comparar, cómo organizar las compras y cuáles son los errores que encarecen el presupuesto.

Una vivienda tradicional demanda entre u$s70.000 y u$s125.000 solo en materiales y mano de obra, según las terminaciones. Qué insumos conviene comparar, cómo organizar las compras y cuáles son los errores que encarecen el presupuesto.
Una buena ejecución y el cálculo preciso de los materiales ayudan a reducir desperdicios y reparaciones
Construir una casa exige mucho más que calcular el precio de los ladrillos, el cemento y la mano de obra. La elección del sistema constructivo, las terminaciones, la planificación de las compras y la capacidad de anticipar los gastos determinan cuánto dinero se necesita para completar la obra y qué margen existe para ahorrar sin comprometer la calidad.
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En el mercado actual, las referencias de costos varían según el proyecto y el nivel de prestaciones. Nicolás Marín, presidente de la Asociación Pymes de la Construcción de la Provincia de Buenos Aires (APYMECO), estimó que una vivienda tradicional puede costar entre u$s700 y u$s1.250 por m2, según la calidad y las terminaciones. Para una casa de 100 m2, eso representa entre u$s70.000 y u$s125.000 en materiales y mano de obra, sin impuestos, tasas municipales, honorarios profesionales ni beneficio de la empresa constructora.
Por su parte, Alejo Staffieri, gerente de Planeamiento y Operaciones de Construyo al Costo, calculó que los materiales para una vivienda tradicional de 100 m2 en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) demandan entre $80 millones y $100 millones. La cifra no incluye la mano de obra ni otros gastos de la obra.
El presupuesto se distribuye entre distintas etapas. Durante la obra gruesa, el hierro, el cemento, los ladrillos y la cubierta tienen una incidencia importante. Más adelante, las aberturas, los pisos, los revestimientos y las instalaciones adquieren mayor peso en el desembolso.
Marín explicó que, en una vivienda económica, la estructura, los techos y los revoques suelen concentrar buena parte del costo. A medida que aumenta el nivel de las terminaciones, las aberturas y las instalaciones sanitarias y eléctricas ganan participación.
En ese escenario, no siempre conviene elegir el producto más barato. Las mayores oportunidades aparecen en rubros donde existen distintas alternativas con prestaciones equivalentes, como pisos, revestimientos, griferías, sanitarios y muebles. En cambio, una reducción de calidad en la estructura, las instalaciones o la impermeabilización puede derivar en reparaciones que superen el ahorro inicial.
Staffieri recomendó: "Las diferencias de precio entre marcas y calidades pueden ser grandes, pero el producto más caro no siempre es la mejor solución para cada obra. Se puede ahorrar en pisos, revestimientos, griferías y terminaciones, pero no conviene resignar calidad en la estructura, las instalaciones ni la impermeabilización".
Es importante definir desde el inicio qué se quiere construir, qué prestaciones tendrá la vivienda y qué gastos quedan fuera del presupuesto inicial
Marín coincidió en que comparar proveedores y buscar productos equivalentes permite reducir gastos, siempre que se respeten las especificaciones del proyecto. También advirtió que cambiar materiales sin asesoramiento puede generar problemas posteriores.
La primera oportunidad para bajar el presupuesto, por lo tanto, aparece antes de comenzar la obra: definir las superficies, elegir las terminaciones, calcular las cantidades y evitar modificaciones durante la ejecución. Los cambios sobre la marcha pueden obligar a demoler, repetir trabajos y comprar materiales adicionales.
Los precios de referencia permiten dimensionar cuánto puede costar cada rubro, aunque el importe final depende de la marca, el proveedor, la cantidad adquirida y el costo del envío. A continuación precios promedio:
Cemento Portland de 25 kg: alrededor de $8.220.
Ladrillo hueco de 18 cm: $1.339 por unidad.
Ladrillo hueco de 12 cm: $914 por unidad.
Hierro aletado de 10 mm: $18.450 por barra de 12 metros.
Arena gruesa: cerca de $49.949 por m3.
Piedra partida: alrededor de $99.699 por m3.
Cerámica estándar para pisos: $12.183 por m2.
Porcelanato estándar para pisos: $22.929 por m2.
Placa de yeso estándar de 12,5 mm: $36.991 por placa de 1,20 por 2,40 metros.
Membrana asfáltica de 3 mm: alrededor de $86.036 por rollo de 10 m2.
En especial, los materiales a granel, como arena y piedra, requieren considerar el volumen, la distancia de entrega y el costo del flete. Además, en el caso de los ladrillos, el hierro y otros insumos de obra gruesa, comprar por cantidad puede habilitar condiciones distintas de las que ofrece la venta minorista.
El sistema constructivo también incide en los costos, aunque no existe una opción más económica en todos los proyectos. Marín explicó que el ladrillo cerámico hueco, "los bloques de hormigón y los sistemas en seco deben compararse según el diseño, los materiales necesarios, el tiempo de colocación y las terminaciones".
En el caso del steel frame, que utiliza perfiles de acero galvanizado, el titular de APYMECO señaló que "no observa grandes diferencias de costo frente a la construcción tradicional cuando se comparan viviendas con prestaciones similares. Para presupuestos más ajustados, también recomendó evaluar el wood frame, con estructura de madera".
Un operario ya trabaja en el interior de una vivienda en estado de ejecución avanzado. El cálculo preciso de los materiales ayudan a reducir desperdicios y reparaciones
Staffieri, por su parte, sostuvo que la construcción en seco puede reducir los plazos y, en algunos proyectos, el costo de mano de obra. También destacó: "Las cubiertas livianas de chapa con aislación adecuada como una alternativa frente a la losa, siempre que el diseño lo permita".
La comparación debe incluir el costo completo de cada solución. Una abertura, por ejemplo, no se evalúa únicamente por su precio de compra: también importan el tipo de vidrio, la hermeticidad, la aislación y el gasto energético que puede generar durante la vida útil de la vivienda. Lo mismo ocurre con los aislantes, cuya calidad incide en el confort y el consumo de energía.
Marín también destacó que la apertura a las importaciones amplió la variedad de productos disponibles, en particular en griferías y equipamiento para el hogar. Esa oferta permite comparar precios y prestaciones, aunque la decisión debe considerar la calidad, la disponibilidad de repuestos y las condiciones de instalación.
Una de las decisiones centrales es definir qué materiales se necesitan, en qué cantidades y en qué momento deben llegar. Ambos expertos coincidieron en la importancia de planificar las compras desde el inicio, aunque eso no implica necesariamente recibir todos los productos al comienzo de la obra.
Staffieri recomendó negociar "el volumen total con anticipación y coordinar las entregas según el avance de los trabajos. El acopio —pagar los materiales y retirarlos más adelante— puede servir para fijar precios y evitar aumentos, siempre que el proveedor establezca por escrito las condiciones, los plazos de retiro y la responsabilidad por la mercadería".
Marín planteó que la estrategia también depende del contexto económico. Cuando la inflación es elevada y existen pocas herramientas para proteger los ahorros, anticipar compras puede funcionar como resguardo. Sin embargo, sostuvo que "hoy conviene organizar las adquisiciones por etapas y adelantar aquellas que ofrezcan una ventaja concreta o tengan plazos de fabricación prolongados, como las aberturas a medida".
Para reducir gastos, hay varias medidas que conviene aplicar:
Pedir presupuestos a varios proveedores: comparar el mismo producto, marca, calidad, cantidad, impuestos y costo de entrega. Un precio unitario más bajo puede dejar de ser conveniente si el flete es más caro.
Negociar por volumen: agrupar los pedidos de materiales que se utilizarán en una misma etapa puede mejorar las condiciones comerciales y evitar múltiples envíos.
Consultar por acopio: permite fijar el precio de los materiales sin ocupar espacio en la obra. Antes de pagar, hay que verificar si existe un plazo máximo para retirar los productos y qué sucede si cambia el cronograma.
Revisar las promociones bancarias: las cuotas sin interés pueden ayudar a distribuir el desembolso, mientras que los descuentos y reintegros reducen el costo efectivo. Es necesario confirmar los comercios adheridos, los topes, las fechas y las condiciones de cada beneficio.
Evitar compras pequeñas e improvisadas: calcular las cantidades con un profesional reduce los faltantes, los sobrantes y los viajes adicionales. En pisos y revestimientos, también conviene adquirir el material necesario de una misma partida para evitar diferencias de tono.
Una casa ya culminada, hay que tener en cuenta que una vivienda de 100 m2 en el sistema tradicional puede demandar unos 18 meses de obra, y una de sistema en seco, menos de 9 meses
Comenzar sin calcular las cantidades necesarias puede generar sobrantes, faltantes y fletes adicionales. También encarece la obra elegir materiales antes de definir el proyecto o modificar las terminaciones durante la ejecución.
Staffieri advirtió que comprar solo por precio, sin evaluar la calidad, el rendimiento y los plazos de entrega, puede generar gastos extra. En pisos y revestimientos, adquirir distintas partidas también puede provocar diferencias de tono.
Marín destacó la importancia de contar con personal capacitado, capaz de aprovechar los materiales y reducir errores. Definir el proyecto, prever ampliaciones y organizar las entregas ayuda a evitar reparaciones y compras imprevistas.
El presupuesto también requiere seguimiento. En septiembre de 2026, el costo de la construcción en el Gran Buenos Aires aumentó 1,5% mensual, según el INDEC. Los materiales subieron 1,3% y la mano de obra, 1,6%.
Staffieri concluyó: "Construir más barato no significa comprar siempre lo más barato. Significa comprar bien, evitar desperdicios y administrar cada peso invertido".
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