Balotaje en Brasil: Lula logró el batacazo y venció a Flávio Bolsonaro

Las encuestas mostraron una levantada del presidente brasileño en los últimos días, pero en un escenario más favorable para el candidato del Partido Liberal. Los mercados están atentos al resultado. Los gobiernos latinoamericanos también.

Por ámbito.com18 min de lectura
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Balotaje en Brasil: Lula logró el batacazo y venció a Flávio Bolsonaro
Balotaje en Brasil: Lula logró el batacazo y venció a Flávio Bolsonaro

Las encuestas mostraron una levantada del presidente brasileño en los últimos días, pero en un escenario más favorable para el candidato del Partido Liberal. Los mercados están atentos al resultado. Los gobiernos latinoamericanos también.

Lula vs Bolsonaro, se define la elecicón presidencial en Brasil, clave para la región.

Más de 158 millones de electores estaban habilitados para votar este domingo 25 de octubre en Brasil en un balotaje que mira todo el continente. El actual presidente Lula da Silva (PT)busca la hazaña y ser el primero en ganar una segunda vuelta después de haber terminado segundo en la primera. En tanto, Flávio Bolsonaro (PL) aspira a quedarse con la elección y concretar al vuelta al poder del movimiento que fundó su padre Jair, hoy detenido por un intento de golpe de Estado.

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La tendencia y la historia marcan que el favorito es Bolsonaro, pero las últimas encuestas muestran una levantada de Lula hasta un empate técnico. Con el 100% de los votos escrutados, la primera vuelta arrojó una victoria de Bolsonaro hijo con un 47,03%, sumando un total de 56,1 millones de votos. En esa ocasión, Lula alcanzó el 45,16% con 53,8 millones de votos. Con una diferencia de poco menos de dos puntos porcentuales, el margen de votos observado entre ambos fue el más pequeño desde el retorno a la democracia.

En cuanto al escrutinio de la segunda vuelta, los resultados se esperan para las 21, según informó el presidente del Tribunal Superior Electoral (TSE), el ministro Kassio Nunes Marques. El funcionario señaló que el desarrollo de las elecciones presidenciales y de las votaciones para gobernadores en cinco estados y el Distrito Federal transcurría dentro de lo previsto, y estimó que para esa hora se conocería el resultado.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, encontró en las redes sociales una herramienta para cambiar el rumbo de su campaña y revertir el resultado de la primera vuelta. A sus 80 años, el dirigente del Partidode los Trabajadores dejó atrás su resistencia al celular, se lanzó a grabar videos en formato selfie y modificó su forma de comunicarse con los votantes, en una elección que terminó con su triunfo frente a Flávio Bolsonaro.

El giro llegó después del 4 de octubre, cuando el candidato de la derecha lo superó en las urnas por alrededor de 2,2 millones de votos. La derrota encendió las alarmas en el oficialismo y obligó a revisar una campaña que hasta entonces había priorizado los actos tradicionales, los discursos institucionales y la trayectoria política del mandatario. La conclusión fue que Lula necesitaba disputar un terreno en el que el bolsonarismo llevaba años de ventaja: las plataformas digitales.

El propio presidente reconoció el cambio de hábito cuando comenzó a publicar videos grabados con el teléfono en la mano y a mostrarse en situaciones cotidianas. "Me estoy convirtiendo en el rey de las selfies, un verdadero usuario de internet", dijo ante sus seguidores durante un acto. La estrategia buscó acercarlo a un electorado acostumbrado a consumir contenidos breves y espontáneos, con un tono menos formal que el de sus apariciones habituales.

Luiz Inácio Lula da Silva celebró su histórica victoria en el balotaje de este domingo en Brasil tras imponerse a Flávio Bolsonaro con el 51,76% y revertir la tendencia de la primera vuelta. El mandatario agradeció el respaldo de los votantes y sostuvo que el resultado representó una derrota para el negacionismo y las mentiras durante la campaña.

Lula salió a hablar pasadas las 22 (hora argentina) y dedicó sus primeras palabras a agradecer el apoyo del pueblo brasileño. Con la voz cansada, anticipó que no daría un discurso extenso y resumió la victoria con una frase que le transmitió a su compañero de fórmula y vicepresidente, Geraldo Alckmin: "Ganamos esta parada".

"Hoy me dedico a agradecer", expresó el mandatario, quien reconoció el acompañamiento de los jóvenes y las mujeres durante la campaña y agradeció la lealtad y el comportamiento de los brasileños durante la jornada electoral.

Más de una hora después de consumada su derrota frente a Lula Da Silva en el balotaje, el senador Flávio Bolsonaroconfirmó que no reconocerá el triunfo del PT, cuestionó el desarrollo de los comicios y aseguró que "la votación debería ser anulada".

En un breve discurso desde la sede de su partido en Brasilia, el el hijo del expresidente, Jair Bolsonaro, denunció: "Hay mucho que aclarar antes que Brasil reconoza esta barbaridad que acaba de pasar".

"Es inaceptable que un ministro de la Corte, por primera vez en la historia, que es abogado de Lula, haya firmado eso y cambie las reglas de juego a las 17:01. Lo que pasó no fue normal", agregó el senador.

Entonces, Bolsonaro afirmó que "es imposible reconocer el resultado" y sostuvo que "las elecciones deben ser anuladas por el modo en que sucedieron". "Eso jamás pasó en la historia de Brasil. Yo nunca voy a saber entonces cuantos votos podría haber tenido. Es inexplicable", concluyó.

Luiz Inácio Lula da Silva consiguió su reelección como presidente de Brasil este domingo al derrotar a Flávio Bolsonaro en el balotaje, obteniendo el 51,76% de los votos frente al 48,24% de su rival, con el 99,85% escrutado. Tras revertir la tendencia inicial de la primera vuelta gracias a un giro en su estrategia electoral, el actual mandatario asegura un nuevo período en el Palacio de Planalto.

De está manera, el líder del PT se transformó en el primer candidato en la historia de Brasil en imponerse en el balotaje tras haber perdido la primera vuelta de los comicios.

La victoria también tuvo una dimensión histórica: Lula se convirtió en el primer presidente brasileño en acceder a cuatro mandatos presidenciales. El dirigente del Partido de los Trabajadores ya había gobernado entre 2003 y 2010, regresó al poder en 2023 y, con el triunfo de este domingo, continuará al frente del Ejecutivo hasta 2030.

Con el 83,69% de las mesas escrutadas, Lula consolida su liderazgo en el balotaje presidencial de Brasil con el 51,40% de los votos (53.172.522), frente al 48,60% (50.285.156) de Flávio Bolsonaro.

Con el 69,51% de las mesas escrutadas, Lula se mantiene al frente en el balotaje presidencial de Brasil con el 50,90% de los votos (43.699.821), frente al 49,10% (42.154.538) de Flávio Bolsonaro. La ventaja a favor de Lula es de 1.545.283 votos, de acuerdo al reporte oficial parcial actualizado a las 20:43:34, hora local.

Con la mitad de las mesas escrutadas (52,46%), Lula da Silva pasó al frente en el balotaje presidencial de Brasil con el 50,19% de los votos (32.478.171), frente al 49,81% (32.233.460) de Flávio Bolsonaro. La ventaja del actual presidente es de 244.711 votos, según el último parcial.

Con el 20% escrutado Flávio Bolsonaro lidera el balotaje presidencial de Brasil con el 50,44% de los votos (12.689.996), frente al 49,56% (12.466.165) de Lula da Silva. La diferencia es de apenas 223.831 votos, según el último parcial.

Con el 8,64% de las secciones electorales totalizadas, el presidente Lula da Silva obtiene el 50,61% de los votos, frente al 49,39% de Flávio Bolsonaro, según los primeros datos oficiales difundidos por el Tribunal Superior Electoral (TSE). El mandatario suma 5.472.540 sufragios, mientras que su rival alcanza los 5.340.940, en una elección marcada por la paridad entre ambos candidatos.

Los comicios del balotaje presidencial en Brasil cerraron tras una jornada marcada por los problemas en el transporte público y la decisión del juez del Supremo Tribunal Federal (STF), Cristiano Zanin, de extender el horario de votación hasta las 19. La medida se tomó tras denuncias por dificultades para trasladar a los electores, especialmente en ciudades de San Pablo y Bahía.

La decisión generó complicaciones porque algunas urnas ya habían sido cerradas y habían comenzado a contabilizar los sufragios. Ante esta situación, el presidente del Tribunal Superior Electoral (TSE), Kassio Nunes Marques, aclaró que la extensión solo alcanzaba a las secciones que continuaban abiertas y que las urnas cerradas no debían reabrirse. La autoridad electoral también había dispuesto una pausa en el recuento de votos tras el anuncio de la prórroga.

Las urnas electrónicas que ya fueron cerradas tras el sufragio no pueden reabrirse ni recibir nuevos votos, incluso después de que el juez Cristiano Zanin resolviera extender el horario de votación hasta las 19:00.

Una vez finalizada la votación, el dispositivo contabiliza los sufragios de la mesa e imprime el Boletín de Urna (BU), que detalla los votos obtenidos por cada candidato y la cantidad de electores que participaron. Se emiten cinco copias del documento, una de las cuales se coloca en la puerta del recinto electoral. A partir de ese momento, la urna solo puede volver a utilizarse en una nueva etapa electoral, una posibilidad que no corresponde a esta instancia por tratarse de la segunda vuelta de la contienda.

El juez del Supremo Tribunal Federal, Cristiano Zanin, resolvió extender hasta las 19 el horario de votación de la segunda vuelta electoral en todo Brasil.

La extensión había sido solicitada por las campañas de Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro, ante las dificultades registradas durante la jornada electoral.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, evitó este domingo expresar su apoyo de forma directa a alguno de los candidatos que disputan la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro. Consultado por la prensa sobre la posición de Washington, el mandatario se limitó a responder: "Estamos observando".

Trump ya había manifestado antes de la primera vuelta que seguía los comicios brasileños "muy de cerca" y había destacado la importancia del país suramericano. Tras esa votación, el republicano calificó de "gran victoria" la ventaja de dos puntos obtenida por Flávio Bolsonaro frente a Lula y anticipó una segunda vuelta reñida.

Según los resultados parciales del Tribunal Superior Electoral (TSE), Lula mejoró su desempeño respecto de la primera vuelta en países como Nueva Zelanda, Singapur, Corea del Sur, China y Australia. Sin embargo, Flávio Bolsonaro lidera el recuento agregado de los países escrutados, con el 69,2% de los votos frente al 30,8% de Lula. Todavía restan conocer los resultados de países con un importante número de electores, como Estados Unidos y Portugal.

El senador y candidato presidencial Flávio Bolsonaro llegó este mediodía a Brasilia para esperar los resultados de la segunda vuelta electoral en Brasil. El dirigente opositor se trasladó a la capital del país para seguir el desarrollo del escrutinio de una jornada clave para definir quién gobernará el país.

Más temprano, había votado en Río de Janeiro, donde se presentó junto a su esposa durante las primeras horas de la mañana. Tras emitir su sufragio, el candidato instó a los ciudadanos a acercarse a las urnas y participar de la elección, pese a las malas condiciones climáticas que afectaban a distintas zonas del país.

El Ministerio de Justicia y Seguridad Pública de Brasil registró 58 incidentes vinculados con posibles delitos electorales hasta las 11 de la mañana de este domingo, durante la segunda vuelta de las elecciones presidenciales. Los casos fueron contabilizados en el marco de los operativos de seguridad desplegados para garantizar el desarrollo de la jornada.

Por su parte, el Tribunal Superior Electoral (TSE) difundió el primer boletín oficial sobre el desarrollo de la votación, con datos correspondientes a las primeras horas del balotaje.

Según el informe del organismo, se habían sustituido 900 urnas electrónicas hasta el mediodía. El recambio de los equipos formó parte de las medidas implementadas para asegurar la continuidad de la votación en los distintos centros electorales del país.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, votó este domingo en San Pablo, en el marco del balotaje presidencial frente al senador Flávio Bolsonaro. El mandatario busca revertir el resultado de la primera vuelta, en la que su rival, del Partido Liberal (PL), obtuvo más votos y quedó mejor posicionado para la definición electoral.

A la salida de la escuela donde votó, Lula agradeció el respaldo de la ciudadanía y afirmó: "Voy a votar agradecido al pueblo brasileño. Lo que el pueblo ha hecho conmigo en estos días es muchísimo, no hay forma de pagarlo. Es mucha generosidad, es mucho cariño, es mucho amor".

Ante la prensa, el líder del Partido de los Trabajadores (PT) también destacó el apoyo recibido durante la campaña: "El pueblo fue a las calles para defender sus logros, es un ejército de la democracia". Y agregó que, "lo más sagrado en la democracia es el respeto de quien piensa distinto". En una referencia a su rival, el presidente lanzó: "El pueblo no va a permitir que un miliciano maneje el Planalto".

El mandatario del Partido de los Trabajadores busca revertir el resultado de la primera vuelta frente a Flávio Bolsonaro. Luego de emitir su sufragio en San Pablo, agradeció a Dios y destacó el apoyo de la ciudadanía.

El senador Flávio Bolsonaro, candidato presidencial por el Partido Liberal (PL), emitió su voto este domingo en Río de Janeiro, acompañado por su esposa, en el balotaje que definirá al próximo presidente de Brasil.

Tras sufragar, el candidato llamó a los brasileños a participar de la jornada electoral y planteó la necesidad de modificar el rumbo del país: "Llegó el momento de cambiar". En esa línea, cuestionó la continuidad del escenario político actual y afirmó: "No hay que seguir insistiendo con esto".

Bolsonaro votó en Río de Janeiro.

Luiz Inácio Lula da Silva enfrenta el domingo 25 de octubre una de las elecciones más ajustadas de su trayectoria, en un balotaje contra Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro. Tras quedar segundo en la primera vuelta, el mandatario de 80 años busca revertir la diferencia y conseguir un cuarto mandato no consecutivo al frente de Brasil.

La historia de Lula comenzó lejos del poder. Nació en 1945 en Pernambuco, en una familia de bajos recursos, y se trasladó durante su infancia a San Pablo. Trabajó desde joven y se convirtió en dirigente metalúrgico durante la dictadura militar, cuando encabezó huelgas que lo proyectaron a la escena nacional.

Fue uno de los fundadores del Partido de los Trabajadores (PT) y llegó por primera vez a la Presidencia en 2003, después de tres derrotas electorales. Tras dos mandatos consecutivos, su carrera quedó golpeada por las causas de corrupción que afectaron a su espacio político. En 2018 fue encarcelado, pero las condenas fueron anuladas y recuperó sus derechos políticos.

En 2022 regresó al Palacio del Planalto al derrotar por un margen estrecho a Jair Bolsonaro. Ahora, a los 80 años y frente al hijo de su antiguo rival, Lula vuelve a poner a prueba su liderazgo en una elección que puede redefinir el rumbo político de Brasil.

Lula llegó por primera vez a la Presidencia en 2003, después de perder tres elecciones seguidas. Ahora es la séptima vez que se presenta. ¿Ganará?

Río de Janeiro reforzó los operativos de seguridad de cara a las elecciones de este domingo, con mayor presencia policial en los alrededores de los colegios electorales y en puntos estratégicos de la ciudad y el estado.

El despliegue contempla la participación de más de 20.000 policías militares, tropas federales en 15 municipios y tareas de vigilancia en los 5.040 centros de votación del estado, en el marco de un operativo para garantizar la seguridad durante la jornada electoral.

La inseguridad se convirtió en una de las principales preocupaciones de los brasileños y en un tema central de la campaña. Las distintas posturas sobre cómo enfrentar la violencia atraviesan el debate político en Brasil y en otros países de la región.

El Tribunal Superior Electoral (TSE) de Brasil modificó 4.352 lugares de votación de cara a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales que se están llevando a cabo este domingo. Los cambios representaban el 0,87% de las 499.248 secciones electorales del país, por lo que las autoridades recomendaron verificar la dirección antes de acudir a votar.

El estado de São Paulo concentró la mayor cantidad de modificaciones, con982 secciones trasladadas, seguido por Minas Gerais, con 514; Río de Janeiro, con 431; y Bahía, con 312. Las alteraciones respondieron a obras, problemas de accesibilidad y daños provocados por lluvias y fuertes vientos, entre otros inconvenientes.

Los electores pueden consultar su lugar de votación a través de la opción "Dónde votar" en el sitio web del TSE o mediante la aplicación e-Título, que también permitía obtener indicaciones para llegar. Además, quienes no habían participado de la primera vuelta podían votar el domingo si tenían el título electoral regular, aunque debían justificar o regularizar su ausencia anterior.

Flávio Bolsonaro llega a la recta final de la campaña presidencial brasileña con la posibilidad de suceder a su padre como principal apuesta de la derecha, en una elección que se definirá el domingo 25 de octubre frente al presidente Luiz Inácio Lula da Silva. El senador busca capitalizar el respaldo del electorado bolsonarista, aunque su candidatura también quedó atravesada por una investigación judicial y por la disputa sobre el legado político familiar.

Nacido en el estado de Río de Janeiro, Flávio es el mayor de los cinco hijos de Jair Bolsonaro. Abogado de profesión, comenzó su carrera política como diputado estatal a los 21 años y llegó al Senado a los 37.

En comparación con su padre, el senador suele exhibir un tono más moderado y una imagen menos confrontativa. Sin embargo, su identidad política continúa ligada al expresidente, condenado por su participación en un intento de golpe de Estado y convertido en la figura central del bolsonarismo.

Durante un acto en Río de Janeiro, Flávio reconoció la dificultad de construir una trayectoria propia frente a una figura de semejante peso. "Es difícil comparar al hijo de Pelé con Pelé", afirmó, y definió a su padre como su "brújula". También se describió como un Bolsonaro "más moderado".

La estrategia apunta a conservar el respaldo de los votantes que acompañaron al expresidente y, al mismo tiempo, atraer a sectores que desconfían de su estilo político. En la recta final, el candidato necesita ampliar su base electoral sin perder el apoyo de quienes ven en su apellido una continuidad del proyecto de Jair Bolsonaro.

La identidad política de Flavio continúa ligada al expresidente, condenado por su participación en un intento de golpe de Estado y convertido en la figura central del bolsonarismo.

La votación de los brasileños residentes en varios países de Asia y Oceanía ya cerró, con resultados divididos entre los dos candidatos. Lula se impuso en Nueva Zelanda, Corea del Sur, China, Singapur y Australia, mientras que Bolsonaro obtuvo más votos en Japón, Malasia, Filipinas y Tailandia.

Australia fue uno de los países donde Lula consiguió una mayor cantidad de sufragios, con 6.017 votos frente a los 3.465 de su rival. También se impuso en China, donde reunió 502 votos contra 267, y en Nueva Zelanda, con 418 frente a 101. En Corea del Sur y Singapur, el actual mandatario también quedó primero.

Flávio Bolsonaro consiguió una amplia diferencia en Japón, donde obtuvo 28.538 votos frente a los 7.098 de Lula. En los otros tres países donde ganó, la diferencia fue más estrecha ya que logró 44 votos en Malasia contra 41 de su rival, 39 en Filipinas frente a 27 y 60 en Tailandia contra 56 del actual presidente.

La campaña también tuvo una dimensión regional. El presidente argentino Javier Milei respaldó públicamente a Flávio desde el lanzamiento de su candidatura, celebrado en julio, y cuestionó al gobierno brasileño. El senador agradeció ese apoyo después de la primera vuelta y expresó su expectativa de acercar las relaciones entre ambos países si gana el balotaje.

El vínculo con Milei forma parte de una estrategia que busca mostrar afinidad con otros referentes de la derecha internacional. Flávio también elogió las políticas de seguridad de Nayib Bukele en El Salvador y prometió endurecer las medidas contra el delito, una de las principales banderas de su campaña.

Del otro lado, Lula busca impedir el regreso del bolsonarismo al Palacio del Planalto. Con los sondeos ajustados y el debate electoral concentrado en los últimos días, la segunda vuelta definirá si el apellido Bolsonaro vuelve a la Presidencia brasileña o si el actual mandatario consigue un cuarto período no consecutivo.

La elección también pondrá a prueba la capacidad de Flávio para construir una identidad política propia: su principal fortaleza electoral es la herencia de su padre, pero esa misma asociación condiciona su imagen y expone su candidatura a las controversias que rodean al clan familiar.

Javier Milei apoyó abiertamente a Flavio Bolsonaro e insultó varias veces al actual presidente Lula da Silva.

Ya sea el actual presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva, o el candidato opositor, Flávio Bolsonaro, quien se corone vencedor del balotaje de este domingo deberá hacer frente a un escenario económico que no estará exento de desafíos en 2027. La próxima gestión deberá lidiar con elevadas tasas de interés y la gran carga fiscal de la administración brasileña, lo que amenaza con un enfriamiento de la actividad económica.

Se trata de una idea que tiene consenso entre los analistas e inversores. Por caso, BBVA Research sostuvo que el crecimiento "sigue moderándose" y proyectó que alcance el 2,1% en 2026 y el 1,8% en 2027, "con riesgos sesgados a la baja".

El economista de la consultora Eco Go, Honorio Zabaleta, explicó a Ámbito que la prioridad que deben tener ya sea Lula o Bolsonaro "es presentar un programa fiscal creíble que permita estabilizar la deuda pública y reducir la incertidumbre" en un contexto en que el déficit fiscal financiero es equivalente al 9% del PBI, según sus estimaciones.

Consideró que Lula probablemente se enfocaría "más en el control de los gastos, manteniendo las políticas sociales y la inversión pública", aunque consideró que le "resultará difícil" de mostrarse creíble frente a los inversores.

Por otro lado, planteó que "es más probable" que Bolsonaro ejecute "una agenda de mayor disciplina fiscal, de reducción del gasto, privatizaciones y reformas estructurales". De todas maneras, el hijo de Jair Bolsonaro aclaró públicamente que no tiene planes para privatizar Petrobrás, el Banco do Brasil ni la Caixa Econômica Federal.

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