El cerdo suma buenas noticias: mejoran los márgenes en las granjas
Después de un primer trimestre flojo, la rentabilidad porcina mostró una recuperación entre abril y junio. Aunque el precio del capón siguió débil por la fuerte oferta, los costos de alimentación ayudaron a mejorar los resultados del sector.

La producción porcina argentina atraviesa un momento de señales favorables. A los récords de faena, producción y consumo, ahora se suma una mejora en la rentabilidad de las granjas.
Según un informe del IERAL de la Fundación Mediterránea, los márgenes del eslabón primario porcino se recuperaron durante el segundo trimestre del año, luego de un comienzo de 2026 más complicado para los productores.
El dato es relevante porque la actividad venía sintiendo la presión de una oferta abundante, que mantuvo débil el precio del capón. Sin embargo, la mejora en los costos, especialmente en la alimentación, permitió recomponer parte de los resultados.
Entre enero y mayo, el consumo aparente de carne porcina llegó a 383,1 mil toneladas equivalentes res, un 9,3% más que un año atrás. En términos per cápita, alcanzó los 19,9 kilos por habitante al año.
La producción también marcó un máximo histórico: 354,6 mil toneladas, con una suba interanual del 11,8%. Ese crecimiento muestra que el mercado interno logró absorber un volumen récord, aunque lo hizo con precios ajustados.
En una granja de eficiencia media, el margen neto del segundo trimestre promedió $228 por kilo en pesos constantes, por encima del promedio de los segundos trimestres de la última década. Medido en dólares constantes, llegó a USD 0,16 por kilo.
La clave estuvo en la estructura de costos. Aunque los ingresos de una granja media cayeron en términos reales frente al año pasado, los costos se mantuvieron relativamente contenidos y por debajo de los promedios históricos.
El informe también marca una diferencia importante entre establecimientos: la eficiencia y la ubicación de cada granja siguen siendo determinantes. No todas las unidades productivas logran los mismos márgenes, y quienes tienen mejor conversión alimenticia o menor costo logístico quedan mejor parados.
Así, el sector porcino cierra el trimestre con una señal de alivio. La actividad crece, el consumo acompaña y los márgenes vuelven a mostrar recuperación, aunque el desafío será sostener esa mejora en un mercado con mucha oferta y precios todavía presionados.


