Brasil sube la tensión: un ministro de Lula llamó “payaso” a Milei
El cruce diplomático entre Argentina y Brasil sumó un nuevo capítulo después de los ataques del Presidente argentino contra Lula da Silva. El ministro de Hacienda brasileño, Darío Durigan, respondió con dureza y cuestionó también la situación económica argentina.

La tensión entre Argentina y Brasil volvió a escalar y el conflicto diplomático ya entró en terreno de insultos cruzados. Después de las duras declaraciones de Javier Milei contra Luiz Inácio Lula da Silva durante un acto político en San Pablo, el gobierno brasileño salió a responder con fuerza.
El ministro de Hacienda de Brasil, Darío Durigan, calificó a Milei como “payaso” y cuestionó las críticas del Presidente argentino a la economía brasileña. Según publicó Ámbito, el funcionario de Lula sostuvo que la situación económica argentina es más delicada que la de Brasil y apuntó contra los niveles de inflación, deuda y riesgo país.
La frase llegó luego de que Milei participara del lanzamiento de la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, y lanzara ataques contra Lula. En ese acto, el mandatario argentino había llamado “ladrón” y “presidiario” al presidente brasileño, lo que generó un fuerte repudio en el país vecino.
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El episodio abrió una nueva crisis entre los dos principales socios del Mercosur. Brasil incluso llamó a consultas al embajador argentino, Daniel Raimundi, como señal del malestar que provocaron los dichos de Milei contra Lula y otras autoridades brasileñas.
Más allá del tono personal de los cruces, el conflicto vuelve a poner bajo presión una relación estratégica para ambos países. Argentina y Brasil tienen un vínculo central en materia comercial, industrial, energética y regional, por lo que cada escalada política impacta directamente sobre una agenda bilateral sensible.
Con la respuesta de Durigan, la pelea entre Milei y el gobierno de Lula sumó un nuevo capítulo. Lo que empezó como un cruce ideológico ya se transformó en una crisis diplomática abierta, con acusaciones, insultos y señales de tensión entre dos países que históricamente necesitan mantener una relación estable.


