Alerta agroexportadora: los puertos quedaron paralizados por una medida de fuerza sindical
El paro de los trabajadores prácticos frenó la operatoria en puertos argentinos y encendió la preocupación de las empresas agroexportadoras. El conflicto se originó tras un decreto del Gobierno nacional que desregula el servicio de practicaje y baquía, clave para el ingreso, salida y atraque de buques.

El sector agroexportador quedó en alerta por la parálisis total de los puertos argentinos, en medio de una medida de fuerza impulsada por los trabajadores conocidos como prácticos, encargados de asistir las maniobras de los barcos que ingresan, salen o transitan por las terminales portuarias.
El conflicto estalló luego de que el Gobierno nacional avanzara con un decreto impulsado por el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, a cargo de Federico Sturzenegger, que modifica el régimen del servicio de practicaje y baquía. Para el gremio, la medida pone en riesgo puestos de trabajo y afecta la seguridad de la navegación.
La medida ya genera preocupación entre las empresas agroexportadoras, porque comenzaron a quedar buques varados tanto en las terminales como en el río, a la espera de una salida al conflicto. El problema golpea a un sector clave para la economía nacional: según fuentes citadas por Infocampo, las agroexportadoras aportan cerca del 50% de los dólares que ingresan al país.
También te puede interesar: Comienzan a aparecer "luces amarillas" dentro del plan económico: frente fiscal, actividad, dólar y consumo
El impacto puede ser inmediato. En julio habían ingresado casi US$ 3.000 millones por exportaciones de granos y subproductos, pero ese flujo podría interrumpirse si la medida de fuerza se sostiene durante las próximas horas.
Desde el sector empresario advierten que el comercio exterior está “totalmente paralizado” porque los prácticos no están brindando servicios a ningún barco. Esto afecta no solo la carga de granos, sino también combustibles y otras mercaderías que dependen de la operatoria portuaria.
El sindicato, por su parte, cuestiona el decreto 690/26 y sostiene que la desregulación del sistema podría debilitar el rol de los capitanes y baqueanos fluviales, además de habilitar excepciones para determinados buques. La organización anticipó acciones judiciales, reuniones institucionales y una estrategia gremial conjunta para frenar la nueva normativa.
También te puede interesar: Javier Milei se convirtió en su propio vocero y puso el foco en las reformas del segundo semestre mientras piensa en 2027
Mientras tanto, el reloj corre y la tensión crece. Con barcos detenidos, exportaciones en pausa y millones de dólares en juego, el conflicto portuario se convirtió en una nueva señal de alarma para el campo y para la economía argentina.


